Creo que ya no sorprende que me haya perdido. Desde que regresé de Madrid este blog no ha vuelto a ser el mismo. Podría acusar a la televisión o a mi complicada y agetreada vida social, a la universidad... pero serían más y más escusas.

Esta vez más de lo mismo... así que solo queda pedir perdón aquellos que aún sepais de este espacio y sobre todo me pido perdón por dejar una de mis aficiones, dejar mi lado autoreflexivo y por dejar a mi pequeño amigo de lado.

Tengo millones de anécdotas, proyectos, historias, leyendas y lagunas que contar (bueno las lagunas no os lo podré contar porque aún buceo tras ellas...).

 

¡Intentemos volver a donde estabamos!