Como os comentaba es hora de volver a coger las riendas de mi blog y por eso, he decidido empezar con esto.

Es un poema que escribí en Julio del 2008 (que gran año el 2008) y que lleva precisamente ese título "Llegó la hora de regresar". Nunca es tarde para volver, para empezar de nuevo y si eso sirve para dar un giro a la vida y encauzarla en el buen camino... adelante.

Me encanta parar y reflexionar, y después de tanto tiempo sin pasear por aquí y haber encontrado este texto creo que le viene como anillo al dedo. Así que...


 LLEGÓ LA HORA DE REGRESAR

 Espero sentada a que suene,

a que llegue la llamada.

Perezosa e inquieta

me rodeo de la interminable espera.

 

Nunca lo hará,

nunca llamará.

 

Lo intenté con todas mis fuerzas,

o quizás, sólo, con las que creía tener.

Esperé sentada a que sonara,

a que sonara aquella llamada.

 

Ahora los recuerdos invaden mi ser,

doloroso recuerdo que se mezcla

con un sueño eterno, anclado, desesperado.

¿Lo viví? ¿Lo esperé? ¿o sólo lo soñé?

 

A veces me planteo

si fue pavor,

si le aterroricé,

o si, simplemente, no desperté.

 

Continúo sentada, lo sé;

sé que no era un sueño.

Sé que nunca desperté. ¿Por qué?

Porque sigo viviendo en él, con él.

 

Pero... Nunca lo hará,

nunca llamará.

 Verónca Martínez

8 de Julio del 2008