TIEMPO
Limpiando mis documentos, como aquel que ordena su cuarto, me he encontrado con cosillas. Cosillas, escritos de cuando mi creatividad se unía con la literatura para dar lugar a pequeños detalles artísticos. En realidad lo echo de menos igual que a la ciudad que me enseño a disfrutar de la lectura, olvidar la televisión y me acerco hasta mi lado más literargo, a mi ego más profundo... ¡Como lo echo de menos, a mi yo, a mi y a lo que me deje en aquella ciudad! ¡Que tiempos!
Y de eso se trata de tiempo. Tiempo es el escrito que me encontrado y que nunca antes había publicado, quizás por darlo por inacabado por creer que aún podía obtener más sustancia de uno de mis temas favoritos, pero después de leerlo hoy he decidido dejarlo tal cual y dejar plasmado el "tiempo" que ahora echo de menos.
TIEMPO
Sigiloso y temerario
me susurra entre dientes,
me observa y me contempla.
Y si el mundo avanza a gran velocidad...
¿Por qué he de seguir su ritmo?
Pasos cortos,
seguros,
fijos,
estables...
El tiempo me desborda
y solo me dicen que no corra.
Entre todas las cosas del mundo, solo existe una que nos pueda limitar, pero ni aún así puede... él es, el tiempo. El tiempo enemigo de todos, de los que lo derrochan y no encuentran la manera de deshacerse de él, y de los que les faltan, aquellos que luchan a la contra por poder encajar todas las piezas de su rompecabezas antes de que venza el día.
El tiempo... una palabra corta pero que es capaz de abarcar incalculables dimensiones.
11 de julio del 2008